


te seguí descalza por ese camino empedrado...recuerdo que era invierno...que era tarde...pero yo no sentía frío...mi mente estaba demasiado ocupada como para prestar atención a cosas tan triviales como el sangrar...algo tan insignificante como la hipotermia...
me detuvo ese señor...como para ayudarme...me tomó de los brazos y me preguntó si alguien había muerto....le contesté que yo...y él rió pensando que estaba mintiendo...me miraba como si fuese capaz de ver en mí una inocencía que yo desconocía...
logré alcanzarte...te dije todo...lo grité para que el ruido que nos rodeaba te permitiera escucharme...pero no fue así...tú ya hablabas otro lenguaje...
entonces comencé a cantarte muchas canciones...usando ritmos que te ayudaran a comprender lo que quería que supieras....pero no fue así...tú preferiste buscar música alterna...
luego...bailé como antes...como aquella noche en ese sitio donde comenzó esto...que hoy no tiene nombre...pero no fue así...tú lo habías olvidado...
pero no me rendí...te acaricié lentamente...dejé que mis dedos te contaran lo que aún no lograba transmitirte...pero no fue así...tu cuerpo se había vuelto insensible...
ya cansada de intentar...lloré...y fue entonces que supiste que era yo...fue entonces que entendí quién eras tú...espero que algún día lo entiendas...


